Mucho se ha hablado de Pilar Rubio desde que hace ya más de un año aterrizase en Telecinco para presentar Más que baile. En ese momento, la guapa presentadora llegó cargada de ilusión precisamente, porque la cadena había depositado unas expectativas desmedidas en ella. Dichas expectativas y aspiraciones son las que han terminando minando la capacidad de brillar de la ahora actriz de Piratas. El ejemplo de Pilar Rubio muestra que siempre es mejor evolucionar a nivel profesional de una forma paulatina y progresiva para poder aprender y crecer de forma constante.
La realidad es que Pilar Rubio ha tenido en sus manos auténticos caramelos como el de presentar Operación Triunfo o convertirse en una protagonista de lujo de una serie como Piratas. Todo un honor en tiempos de crisis. Sin embargo, así como hace algo más de un año, Pilar Rubio fue aplaudida y muy querida allí donde iba, en la actualidad, y especialmente, a raíz de su fracaso en Operación Triunfo, su talento ha sido más que cuestionado.
Ella sigue siendo exactamente la misma ahora que hace un año. Su capacidad es la misma y sus cualidades también. Tal vez, el error reside precisamente en el tipo de proyectos que se ha encontrado en su camino. Proyectos que de forma lógica estaban por encima de sus posibilidades simplemente, por una falta de experiencia notable. Sin embargo, si hay algo que se valora en la televisión actual es la belleza. Pero la belleza, en este como en otros casos, no siempre es suficiente.
El caso de Pilar Rubio sirve para aprender desde un punto de vista emocional de lo importante que es tener las cosas claras a nivel emocional para no alejarte de la realidad en los momentos de éxito y tener siempre los pies en el suelo porque el valor de cualquier persona es exactamente el mismo más allá de cuáles sean sus resultados profesionales y laborales. Además, de todo fracaso se puede obtener un mensaje positivo de cómo se pueden hacer mejor las cosas y, por supuesto, entender que existe algo tan evidente como la suerte.
Imagen: Extremadura Digital
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¿Qué ha pasado con Pilar Rubio?
Pilar Rubio tenía todo a su favor,
la oportunidad con la que cualquiera sueña.
Belleza, un gran equipo de profesionales detrás,
la autoestima y confianza de saberse deseada y valorada por casi todos,
la tranquilidad de la seguridad económica con un suculento contrato,
los medios de comunicación a su disposición,
el apoyo de los más poderosos, Mediaset, Vasile,
programas para presentar, papel de actriz y personaje a medida,
guionistas profesionales, maquilladores, estilistas…,
el trampolin idóneo para triunfar
¡Lo tenía todo y más!¿Qué ha pasado?
Quizá será cierto que lo fácil no da resultado, que lo que cuesta luchar es
aquello que da valor y dignifica, que otras/os con mucho menos han llegado más lejos,
que ella con todo el equipo, nada más despegar, ha caído, que no ha sido capaz
de mantener el vuelo…
A lo mejor es que para volar hay que tener algo más…
El problema fue que además de ser buena profesional, fue su físico lo que la encumbró, por encima de unas cualidades periodísticas normales (y eso que estaba muy preparada), pero quizás hubo una pequeña burbuja que la encumbró más de la cuenta.